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Para mis chorraditas

An inconvenient truth (Davis Guggenheim)

 

Una verdad incómoda: el coste del calentamiento global.

Mientras los efectos del calentamiento se hacen cada vez más evidentes, los científicos, casi por unanimidad, proclaman sus advertencias, las organizaciones ecologistas ofrecen consejos para una mejor gestión de la energía, el inmovilismo sigue reinando entre los dirigentes de las naciones más contaminantes del planeta.

La información que presenta esta película es desesperante para el futuro de nuestra civilización.

Al Gore ha convertido en un asunto personal su lucha para concienciar a la humanidad y convencerla para salvar el planeta. Desde hace más de 20 años, consulta a los principales investigadores y a los más eminentes científicos en busca de informes y estadísticas, así como de soluciones que protejan al ser humano contra sus propios excesos y sus catastróficas consecuencias.

Según sus propias palabras, su acción, que parece una auténtica cruzada, nació en 1999 cuando, tras el fracaso de su candidatura a la Presidencia de los Estados Unidos, perdió a su hijo Paul, de seis años, en un accidente de coche, después a su hermana, por un cáncer de pulmón. Se da cuenta, entonces, de la fragilidad de la vida, y de la necesidad de protegerla. “El calentamiento global es menos un asunto político que una cuestión moral”.

Recorre todo el mundo, ofreciendo más de un millar de conferencias. Con la película ha conseguido aumentar considerablemente su auditorio.

La película, titulada con justicia “Una verdad incómoda”, generosamente documentada, convence al espectador de que, en realidad, son sabía nada sobre el cambio climático. Transformando estimaciones y predicciones en cifras perfectamente comprensibles para el público en general, dejaría abrumado a cualquiera si no consiguiera convencer a su auditorio de que existen soluciones y que son accesibles para todos: uso de bombillas económicas, evitar el despilfarro de iluminación nocturna inútil, inflado correcto de neumáticos lo que permite un ahorro apreciable de carburante… en resumen, una demostración de que la catástrofe lo es todo, salvo inevitable.

En cuanto a los países, ataca principalmente a los que no firmaron el acuerdo de Kioto, es decir, Australia y, sobre todo, los Estados Unidos. Pues, si Australia solo juega un papel secundario en materia de emisiones de gas, muy distinto es el caso de los EEUU (24,3% de la emisión mundial), donde, el ex-Presidente Clinton había aceptado firmar el protocolo de intenciones antes del rechazo de ratificación definitiva del Presidente George Bush.

 

Países firmantes del tratado de Kioto:

  • Verde: Firmado y ratificado
  • Amarillo: Firmado y ratificación pendiente
  • Rojo: Firmado y rechazo de ratificación
  • Gris: Sin posicionamiento.

Este tratado, firmado en principio por 31 países industrializados, preveía una disminución de gases con efecto invernadero de un 5% entre 1990 y 2012. Según la ONU, Gran Bretaña es uno de los pocos países que ha realizado un esfuerzo real, mientras que el conjunto de los otros países afectados, que hoy alcanzan la cifra de 41, fracasa espectacularmente, progresando en un 2,4% de media sólo entre 200 y 2004.

Aumento de la emisiones de gases con efecto invernadero entre 1990 y 2005 (los peores alumnos):

Canadá : 24 %
España : 42 %
Estados Unidos : 13 %
Japón : 18 %
Irlanda : 26 %
Grecia : 26 %
Portugal : 37 %

 

Datos de la pelicula:

TITULO ORIGINAL An Inconvenient Truth
AÑO 2006
DURACIÓN 96 min.
PAÍS Estados Unidos
DIRECTOR Davis Guggenheim
GUIÓN Davis Guggenheim
MÚSICA Michael Brook
FOTOGRAFÍA Davis Guggenheim
REPARTO Documental, Al Gore
PRODUCTORA Paramount Classics
WEB OFICIAL http://www.climatecrisis.net/

 

Hablaba con mi tía en su blog sobre las últimas lluvias. Le dije que creía que tales catástrofes SÍ eran debidas al calentamiento global. Ahora, tras la peli, no lo creo, estoy segura.

 

¡Tenemos que hacer algo! ¡YA!

 

Lunes, 26 Noviembre 2007 Publicado por cachito | Cine | | 4 comentarios

Sobre velos

Apunte de Manuel, con algún añadido mío:

A veces uno siente la necesidad de proclamar que ha descubierto un pespunte inédito de la realidad, y como tal originalísimo, y corre a contárselo a quien esté dispuesto a escuchar nuestra supuesta perspicacia en tal o cual aspecto de lo real del que hemos sacado oro. Obviamente el oro que creemos haber sacado nosotros estaba extraído hace ya siglos, ya que otros muchos antes pisaron el mismo terreno y pensaron lo mismo , vendiendo el oro a mejor precio que nosotros.

Viene esta reflexión a cuento del tan traído velo SI, o velo NO, haciendo hincapié en que en este sentido todo lo que yo diga no pretende ser original, es más, estoy dando razón de lo obvio, evidente y verificable. Entiendo que en este asunto entran en conflicto dos derechos igual de importantes, la libertad y la igualdad, y no es fácil posicionarse. Prometo no apelar al profeta en ninguno de mis argumentos.

Cuando se habla del velo, oigo que la razón para defenderlo como prenda de vestir, o como tocado más o menos exótico, es justamente ésta: “es una prenda de vestir, simbólica o no, y como tal tienen todo el derecho a llevarla, sino se vulneraría la libertad de ir como a uno le dé la gana”.

Bien. Partamos de una premisa. No todas las culturas valen lo mismo por el hecho de serlo. Hay culturas mejores que otras, objetivamente mejores. Una cultura que apelara a la superstición como modus vivendi está menos desarrollada que una que ha pasado por el filtro de la razón. Espero que esto no sea discutible.

El velo islámico, al igual que la burka, no es una mera prenda de vestir como la entendemos en Occidente, sino una de las materializaciones –además de la ablación del clítoris antes de los 6 años, el cierre y cosido de labios vaginales, el matrimonio forzoso y pactado, la prohibición de llevar ningún tipo de sustancia artificial en el cuerpo, ni maquillaje, ni desodorante, ni esmaltes, ni nada que pueda atraer la mirada de los demás hombres- de la Profunda Desigualdad entre hombres y mujeres en el mundo islámico. No llevar el velo, en una familia de clase media que profese el Islam, es motivo más que suficiente para que el marido azote a la mujer por una falta grave a la ley del profeta. El número de azotes está especificado en una Sura (conjunto de versículos) concreta, lo que ocurre es que dependiendo de la benevolencia del padre o marido, puede bajar o subir la dosis de golpes (lo cuenta con detalle en varias escenas escalofriantes Hayaan Hirsi Ali en su libro Mi vida, Mi Libertad, que recomiendo para sacarnos de algunos lugares comunes y clichés sobre la filantropía del Corán y del profeta). La mujer, en el Islam, es una pura excrecencia del hombre, sin ningún derecho, incluido el de pensar por cuenta propia, el más peligroso de todos.

Una vez dejado esto claro, cabe añadir que, además de la férrea estructura familiar propia, la jerarquía social islámica se divide en clanes, que imponen a las familias particularidades en cuestiones de moral coránica. Si una mujer incumple cualquier precepto considerado sagrado por el Corán, está en el punto de mira de ser estigmatizada por todo el clan como impura e infiel.

Imaginaos si estas chicas que van con el velo a clase tienen motivos para estar temerosas, no sólo de Alá, sino de sus padres y los integrantes de su clan, que las repudiarían. No creo que sea una decisión libre, ni un deseo personal el hecho de llevar el velo. Están sometidas a designios que establecen otros.

Todos sabemos que España es un país democrático, lo cual quiere decir, entre otras cosas, que la Ley no es la Moral, como pasa en los regímenes islámicos, aquí ambas están separadas, y las pequeñas morales que cada uno tengamos, sean católicas, protestantes, islámicas o marxistas, no pueden entrar en conflicto con la ley, puesto que ésta debe estar basada en principios de igualdad, pluralismo y libertad, algo de lo que no suele hacer gala precisamente ningún credo religioso. Por eso vivimos bajo el imperio de la ley, en un estado de Derecho.

La ley tiene que garantizar que en el ámbito público no haya intromisiones de símbolos religiosos, más cuando esos símbolos menoscaban uno de los derechos fundamentales: el de la igualdad entre hombres y mujeres.

Si un chico acude a clase con una medallita de la Virgen del Rocío, obviamente no se la vamos a requisar a la entrada del colegio, puesto que ese símbolo, aun siendo una representación de sus creencias religiosas, no es, en modo alguno, discriminatorio ni entra en conflicto con ningún derecho fundamental. El velo islámico, vuelvo a insistir, discrimina y segrega, no sólo representa.

La razón que han dado las autoridades públicas para reintegrar a las niñas a clase ha sido el derecho a la escolarización por encima de las normas internas de los centros. Creo que esta razón está mal enfocada, ya que previo al derecho de la niña a recibir clase está la obligación de los padres a escolarizarla como método fundamental de integración en la sociedad en la que conviven. Hay que hacer que el individuo se ajuste a la ley, y no que la ley haga excepciones con los individuos.

Y es que el derecho a la diferencia está muy bien, y es legítimo, siempre que no suponga una diferencia de derechos, lo cual es, además de ilegítimo, injusto.

En Francia, que nos lleva años de democracia, está promulgada una Ley que no permite ningún símbolo religioso en la escuela pública (ojo, en la escuela pública, que es de todos; en una escuela privada la ley no tiene derecho a inmiscuirse, como no lo hace ni en la iglesia ni en la vida privada de las personas).

Espero que algún día nos pongamos a ese nivel por el bienestar de todos, incluyendo a las niñas que hoy llevan el velo.

El término hiyab (en árabe, حِجَاب ḥiŷāb) procede de la raíz ḥaŷaba, que significa “esconder”, “ocultar a la vista” o incluso “separar”: da lugar también a palabras como “cortina” o “pantalla”, y por tanto su campo semántico es más amplio que el del castellano “velo”. ¡Tela!

Domingo, 25 Noviembre 2007 Publicado por cachito | Personal | | 2 comentarios

SICAB y Feria del Libro antiguo y de ocasión

En Sevilla, en el día de hoy, tienen lugar estos dos eventos.

Bueno, el SICAB está toda la semana. La Feria sólo hoy.

Llevo toda la semana sufriendo los atascos y problemas de aparcamiento derivados del primero, que tengo a doscientos metros de casa. Al segundo se ha ido esta tarde Manuel en bicicleta, para evitar, precisamente, los atascos del primero.

¿Hay gente para comprar caballos durante toda una semana? ¿Sólo se pueden comprar libros antiguos y de ocasión un día al año?

El SICAB es es una feria dedicada exclusivamente al caballo de Pura Raza Española. Ahi queda eso.

Esta edición ha batido su propio récord con una afluencia masiva de público, que ayer provocó en los accesos a Fibes retenciones kilométricas en las que se hizo precisa la intervención de la Policía Local para ordenar tanto trasiego.

Riadas humanas abarrotaban pasillos, tiendas, corredores, aledaños de las pistas, espacios de exhibiciones. Llegó a un punto en el que apenas se podía andar y había que pedir permiso para adelantarse y cruza de un puesto a otro.

 

Y cada uno de estos visitantes que nos han vuelto locos durante una semana, se lleva un magnífico caballo a casa. Queda muy decorativo en el aparador del salón, porque no creo que todas las personas que cruzaban el semáforo (esté en verde o en rojo, da igual; y si se te ocurre la locura de tocar el claxon, eres mujer muerta) corriendo porque cerraban las taquillas del Palacio de Congresos a las 18:00, tengan una cuadra disponible en su casa. Lástima que no quedará sitio para ese monstruoso libro que se podría haber comprado en la Feria del Libro. Pero ¿para qué sirve un libro? Espero impaciente que llegue Manuel de su incursión librera y me cuente sobre las riadas humanas de la Plaza Nueva. Esta Sevilla mía… ¡qué cañí es!.

 

Añadiendo (que es gerundio):

Ayer me comentaba una conocida que ella iba todos los años, sin falta, al SICAB. Vive en un piso de 100 m2, pero da igual, dice que le gusta el ambiente. ¿Es por el gusto de mezclarse en las riadas humanas o por la esperanza de cruzarse con la Pitita de turno, o la Alteza aficionada, que este año no creo que pueda venir por estar penando por su separación?

 

Añadiendo más:

Ha llegado Manuel y  tengo que corregir algo en lo que erré: no es sólo hoy (hoy es cuando él ha podido ir): ha durado dos semanas. Dice que había “gentecilla”. Menos mal. Pero se queja, con razón, de que hayan cerrado de 15:30 a 17:00.

Domingo, 25 Noviembre 2007 Publicado por cachito | Personal | | 1 comentario

Los justos

 

Jueves 02 de Febrero, 2006

Los justos

Los miércoles a las nueve de la noche, hora de Nueva York, la cadena norteamericana ABC emite una serie de televisión que me gusta. A esa misma hora un mexicano llamado Elías, dueño de un vivero en Veracruz, la está grabando directamente a su disco rígido, y tan pronto como acabe subirá el archivo a Internet, sin cobrar un centavo por la molestia. Tiene esta costumbre, dice, porque le gusta la serie y sabe que hay personas en otras partes del mundo que están esperando por verla. Lo hace con dedicación, del mismo modo que trasplanta las gardenias de su jardín para que se reproduzca la belleza.

A las once de la noche de ese mismo miércoles, Erica, una violinista canadiense de venticuatro años que ama la música clásica, baja a su disco rígido la copia de Elías y desgraba uno a uno los diálogos para que los fanáticos sordomudos de la serie puedan disfrutarla; distribuye esos subtítulos en un foro tan rápido como puede. No cobra por ello ni le interesa el argumento: lo hace porque su hermano Paul nació sordo y es fanático de la serie, o quizás porque sabe que hay otra mucha gente sorda, además de su hermano, que no puede oír música y debe contentarse con ver la televisión.

A las 3:35 de la madrugada del jueves, hora venezolana, Javier baja en Caracas la serie que grabó Elías y el archivo de texto que redactó y sincronizó Erica. Javier podría ver el capítulo en idioma original, porque conoce el inglés a la perfección, pero antes necesita traducirlo: siente un placer extraño al descubrir nuevas etimologías, pero más que nada le place compartir aquello que le interesa. Para no perder tiempo, Javier divide el texto anglosajón en ocho bloques de tamaños parecidos, y distribuye por mail siete de ellos, quedándose con el primero.

Inmediatamente le llega el segundo bloque a Carlos y Juan Cruz, dos empleados nocturnos de un Blockbuster boneaerense que suelen matar el tiempo jugando al ajedrez, pero que ocupan los miércoles a la madrugada en traducir una parte de la serie, porque ambos estudian inglés para dejar de ser empleados nocturnos, y también porque no se pierden jamás un capítulo.

El tercer bloque de texto lo está esperando Charo, una ceramista de Alicante que está subyugada por la trama y necesita ver la serie con urgencia, sin esperar a que la televisión española la emita, tarde y mal doblada, cincuenta años después. El cuarto bloque lo recibe María Luz, una tipógrafa rubia y alta que trabaja, también de noche, en un matutino de Cuba: María Luz deja por un momento de diseñar la portada del diario y se pone rápidamente a traducir lo que le toca. Dice que lo hace para practicar el idioma, ya que desea instalarse en Miami.

El quinto bloque viaja por mail hasta el ordenador de Raquel y José Luis, una pareja andaluza que vive de lo poco que le deja una librería en el centro de Sevilla. Llevan casados más de venticinco años, no han tenido hijos, y hasta hace poco traducían sonetos de Yeats con el único objeto de poder leerlos juntos, ella en un idioma, él en otro. Ahora, que se han conectado a Internet, descubrieron que además de buena poesía existe también la buena televisión.

El sexto bloque le llega a Ricardo, en Cuzco: Ricardo es un homosexual solitario —y muchas noches deprimido— que traduce frenéticamente mientras hace dormir a su gato Ezequiel. El séptimo lo recibe Patrick, un inglés con cara de bueno que viajó a Costa Rica para perfeccionar su español, lo desvalijó una pandilla casi al bajar del avión pero igual se enamoró del país y se quedó a vivir allí. Y el octavo bloque le llega, al mismo tiempo que a todos, a Ashley, una chica sudafricana de madre uruguaya que es fanática de la serie porque le recuerda (y no se equivoca) a su libro favorito: La Isla del Tesoro.

Los ocho, que jamás se han visto las caras ni tienen más puntos en común que ser fanáticos de una serie de la televisión o de un idioma que no es el materno, traducen al castellano el bloque de texto que le corresponde a cada uno. Tardan aproximadamente dos horas en hacer su parte del trabajo, y dos horas más en discutir la exactitud de determinados pasajes de la traducción; después Javier, el primero, coordina la unificación y el envío a La Red. Ninguno de los ocho cobra dinero para hacer este trabajo semanal: para algunos es una buena forma de practicar inglés, para otros es una manera natural de compartir un gusto.

A esa misma hora Fabio, un adolescente a destiempo que vive en Rosario, a costas de sus padres a pesar de sus 23 años, encuentra por fin en el e-mule la traducción al castellano del texto. Con un programa incrusta los subtítulos al video original, desesperado por mirar el capítulo de la serie. A veces su madre lo interrumpe en mitad de la noche:

—¿Todavía estás ahí metido en Internet, Fabio? ¿Cuándo vas a hacer algo por los demás, o te pensás que todo empieza y termina en vos?

—Tenés razón mamá, ahora mismo apago —dice él, pero antes de irse a dormir coloca el archivo subtitulado en su carpeta de compartidos para que cualquiera, desde cualquier máquina, desde cualquier lugar del mundo, pueda bajarlo. Fabio jamás olvida ese detalle.

Los jueves suelo levantarme a las once de la mañana, casi a la misma hora en que Fabio, a quien no conozco, se ha ido a dormir en Rosario. Mientras me preparo el mate y reviso el correo, busco en Internet si ya está la versión original con subtítulos en español de mi serie preferida, que emitió ocho horas antes la cadena ABC en Estados Unidos. Siempre (nunca ha fallado) encuentro una versión flamante y me paso todo el resto de la mañana bajándola lentamente a mi disco rígido, para poder ver el capítulo en la tele después de almorzar. Mientras espero, escribo un cuento o un artículo para Orsai: lo hago porque me resulta placentero escribir, y porque quizás haya gente, en alguna parte, esperando que lo haga.

El artículo de este jueves habla de Internet. Dice, palabras más, palabras menos, algo que hace venticinco años dijo Borges mucho mejor que yo, en un poema maravilloso que se llama Los Justos:

“Un hombre que cultiva un jardín, como quería Voltaire.
El que agradece que en la tierra haya música.
El que descubre con placer una etimología.
Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.
El ceramista que premedita un color y una forma.
Un tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada.
Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.
El que acaricia a un animal dormido.
El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.
El que agradece que en la tierra haya Stevenson.
El que prefiere que los otros tengan razón.
Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo.”

Sacado de

Domingo, 25 Noviembre 2007 Publicado por cachito | Sociedad | | Aún no hay comentarios

Las agujas de mi soledad

LAS AGUJAS DE MI SOLEDAD

Pasaremos juntos un día,

cuando las nubes ya no estor­ben

rosadas visiones de tarde.

Trabajaremos juntos so­bre las pie­dras

maduras de una ciudad olvida­da

en la mente de una llamada.

Viviremos sobre los de­más,

sin que nos aplasten,

sin relojes ni retrasos.

Miraremos los platos de ansiedad,

las mesas apretarán su paso

y unas mantas morirán en el infinito.

No esperaremos tardes o mañanas,

no viviremos pendientes del otro,

ese día será nuestro,

en tus ojos y en los míos.

El sol acolchado vigila­rá las mura­llas,

la ventana quedará ciega,

pero la luz no se hará.

Abriremos las pupilas, explorando

las arrugas de una almohada.

Saltaremos sobre las letras de un libro

pactando con la oscuridad

para no entender.

Odiaremos la mañana…

De pronto, una gaviota chilló,

era la luz,

desde la puerta miré la cama,

vacía…

y el día no será ya nuestro.

Escrito en Saint-Malo en agosto de 1978

LES AIGUILLES DE MA SOLITUDE (Original francés; lo anterior es la traducción)

Nous pourrons rester un jour ensemble

lorsque les nuages ne nous gêneront plus

des rosées visions du soir.

Nous travaillerons ensemble sur les pierres

mûres d’une ville oubliée

dans l’esprit d’un appel.

Nous vivrons sur les autres

sans être écrasés,

sans montres et sans retards.

Nous regarderons les assiettes de l’avi­dité

les tables pendront la fuite

et quelques couvertures mourront dans l’infi­ni.

Nous n’attendrons plus les soirées ou les matinées,

nous ne vivrons plus pensant à l’autre,

ce jour-là sera à nous

dans tes yeux et dans les miens.

Le soleil ouaté surveillera les remparts

la fenêtre deviendra aveugle

mais la lumière ne sera pas faite.

Nous ouvrirons les pupilles, en train d’explorer

les rides d’un oreiller.

Nous sauterons sur les lettres d’un livre

et ferons un pacte avec l’obscurité

afin de ne pas comprendre.

Nous haïrons la matinée…

Soudain une muette cria,

c’était la lumière,

dès la porte je regardai le lit

vide…

et le jour n’était plus à nous.

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Domingo, 25 Noviembre 2007 Publicado por cachito | Personal | | 2 comentarios

Las mujeres de mi generación

Mujeres

Santiago Gamboa *

 

 

Es el único tema en el que soy radical e intolerante. En el que no escucho razones: las mujeres de mi generación son las mejores. Y punto.

Hoy tienen treinta y pico, cuarenta, y son bellas, muy bellas, pero también serenas, comprensivas, sensatas, y sobre todo endiabladamente seductoras, a pesar de sus incipientes patas de gallo o de esa afectuosa celulitis que capitonea sus muslos y las hace tan humanas, tan reales. Hermosamente reales.

Casi todas, hoy, están casadas o divorciadas, o divorciadas y vueltas a casar, con la idea de no equivocarse en el segundo intento, que a veces es un modo de acercarse al tercero, y al cuarto intento. Qué importa. Otras, aunque pocas, mantienen una pertinaz soltería y la protegen como una ciudad sitiada que, de cualquier modo, cada tanto abre sus puertas a algún visitante. ¡Qué bellas son, por Dios, las mujeres de mi generación!

Nacidas bajo la era de Acuario, con el influjo de la música de los Beatles, de Bob Dylan, de Lou Reed, el mejor cine de Kubrick y el inicio del boom latinoamericano, son seres excepcionales. Herederas de la “revolución sexual” de la década del 60 y de las corrientes feministas que, sin embargo, recibieron pasadas por varios filtros, ellas supieron combinar libertad con coquetería, emancipación con pasión, reivindicación con seducción. Jamás vieron en el hombre a un enemigo, a pesar de que le cantaron unas cuantas verdades, pues emanciparse era algo más que poner al hombre a trapear el baño o a cambiar el rollo de papel higiénico. Decidieron pactar para vivir en pareja, esa forma de convivencia que tanto se critica pero que, con el tiempo, resulta ser la única posible, o la mejor al menos en este mundo y en esta vida.

Son maravillosas y tienen estilo, aun cuando nos hacen sufrir, cuando nos engañan o nos dejan. Usaron faldas hindúes a los 18 años, se adornaron con collares precolombinos, se cubrieron con suéteres de lana y perdieron su parecido con María, la virgen, en una noche loca de viernes o de sábado después de bailar “El ratón”, de Cheo Feliciano, en La Teja Corrida o en Quiebracanto, con algún amigo que les habló de Kafka, de Gurdjieff y del cine de Bergman.

Al fondo de sus mochilas arahuacas había paquetes de Pielroja, libros de Simone de Beauvoir y casetes de Víctor Jara. Y al dejarnos, cuando no les quedaba más remedio que dejarnos, nos dedicaban esa canción de Héctor Lavoe que es a la vez un clásico del periodismo y del despecho, y que se llama “Tu amor es un periódico de ayer”. Se vistieron de luto por la muerte de Julio Cortázar, hablaron con pasión de política y quisieron cambiar el mundo; bebieron ron cubano y aprendieron de memoria las canciones de Silvio y de Pablo; conocieron los sitios arqueológicos de San Agustín y Tierradentro (en esa época se podía ir sin temor a la guerrilla, qué nostalgia), fueron con sus novios a las playas del parque Tayrona, durmiendo en carpa y dejándose picar por los mosquitos, porque adoraban la libertad, algo que hoy le inculcan a sus hijos, lo que nos hace prever tiempos mejores y, sobre todo, juraron amarnos para toda la vida, algo que sin duda hicieron y que hoy siguen haciendo en su hermosa y seductora madurez.

Supieron ser, a pesar de su belleza, reinas bien educadas, poco caprichosas o egoístas. Diosas con sangre humana. El tipo de mujer que, cuando uno le abre la puerta del carro para que suba, entra y se inclina sobre la silla del conductor y le abre a uno desde adentro. La que recibe a las cuatro de la mañana a un amigo que sufre, aunque sea su ex novio, porque son maravillosas y tienen estilo, aun cuando nos hacen sufrir, cuando nos engañan o nos dejan, pues su sangre no es tan helada como para no escucharnos en esa necesaria y salvadora última noche en la que están dispuestas a servirnos el octavo whisky y a poner por sexta vez esa melodía de Santana.

Por eso, para los que nacimos en la década del 60, el día de la mujer es en realidad todos los días del año, cada uno de los días con sus noches y sus amaneceres, que son más bellos, como dice el bolero, cuando estás tú. ¡Qué bellas son, por Dios, las mujeres de mi generación!

* Escritor colombiano, autor de Páginas de vuelta (1995), Perder es cuestión de método (1997), Vida feliz de un joven llamado Esteban (2000), Los impostores (2002). Columnista de la Revista Cambio, de Colombia. Actualmente, reside en Italia.
El texto “Mujeres” fue publicado originalmente en la Revista Cambio.

Domingo, 25 Noviembre 2007 Publicado por cachito | Sociedad | | 2 comentarios

POR LA LECTURA – José Luis Sampedro

Por la lectura

Cuando yo era un muchacho, en la España de 1931, vivía en Aranjuez un Maestro Nacional llamado D. Justo G. Escudero Lezamit. A punto de jubilarse, acudía a la escuela incluso los sábados por la mañana aunque no tenía clases porque allí, en un despachito que le habían cedido, atendía su biblioteca circulante. Era suya porque la había creado él solo, con libros donados por amigos, instituciones y padres de alumnos. Sus “clientes” éramos jóvenes y adultos, hombres y mujeres a quienes sólo cobraba cincuenta céntimos al mes por prestar a cada cual un libro a la semana. Allí descubrí a Dickens y a Baroja, leí a Salgari y a Karl May.

Muchos años después hice una visita a un bibliotequita de un pueblo madrileño. No parecía haber sido muy frecuentada, pero se había hecho cargo recientemente una joven titulada quien había ideado crear un rincón exclusivo para los niños con un trozo de moqueta para sentarlos. Al principio las madres acogieron la idea con simpatía porque les servía de guardería. Tras recoger a sus hijos en el colegio los dejaban allí un rato mientras terminaban de hacer sus compras, pero cuando regresaban a por ellos, no era raro que los niños, intrigados por el final, pidieran quedarse un ratito más hasta terminar el cuento que estaban leyendo. Durante la espera, las madres curioseaban, cogían algún libro, lo hojeaban y veces también ellas quedaban prendadas. Tiempo después me enteré de que la experiencia había dado sus frutos: algunas lectoras eran mujeres que nunca habían leído antes de que una simple moqueta en manos de una joven bibliotecaria les descubriera otros mundos.

Y aún más años después descubrí otro prodigio en un gran hospital de Valencia. La biblioteca de atención al paciente, con la que mitigan las largas esperas y angustias tanto de familiares como de los propios enfermos fue creada por iniciativa y voluntarismo de una empleada. Con un carrito del supermercado cargado de libros donados, paseándose por las distintas plantas, con largas peregrinaciones y luchas con la administración intentando convencer a burócratas y médicos no siempre abiertos a otras consideraciones, de que el conocimiento y el placer que proporciona la lectura puede contribuir a la curación, al cabo de los años ha logrado dotar al hospital y sus usuarios de una biblioteca con un servicio de préstamos y unas actividades que le han valido, además del prestigio y admiración de cuantos hemos pasado por ahí, un premio del gremio de libreros en reconocimiento a su labor en favor del libro.

Evoco ahora estos tres de entre los muchos ejemplos de tesón bibliotecario, al enterarme de que resurge la amenaza del préstamo de pago. Se pretende obligar a las bibliotecas a pagar 20 céntimos por cada libro prestado en concepto de canon para resarcir –eso dicen- a los autores del desgaste del préstamo. Me quedo confuso y no entiendo nada.

En la vida corriente el que paga una suma es porque:
a) obtiene algo a cambio
b) es objeto de una sanción.

Y yo me pregunto: ¿qué obtiene una biblioteca pública, una vez pagada la adquisición del libro para prestarlo? ¿O es que debe ser multada por cumplir con su misión, que es precisamente ésa, la de prestar libros y fomentar la lectura?

Por otro lado, ¿qué se les desgasta a los autores en la operación? ¿Acaso dejaron de cobrar por el libro vendido? ¿Se les leerá menos por ser lecturas prestadas? ¿Venderán menos o les servirá de publicidad el préstamo como cuando una fábrica regala muestras de sus productos?

Pero, sobre todo: ¿Se quiere fomentar la lectura? ¿Europa prefiere autores más ricos pero menos leídos? No entiendo a esa Europa mercantil.

Personalmente prefiero que me lean y soy yo quien se siente deudor con la labor bibliotecaria en la difusión de mi obra. Sépanlo quienes, sin preguntarme, pretenden defender mis intereses de autor cargándose a las bibliotecas. He firmado en contra de esa medida en diferentes ocasiones y me uno nuevamente a la campaña.

¡NO AL PRÉSTAMO DE PAGO EN BIBLIOTECAS!

José Luis Sampedro

Jueves, 22 Noviembre 2007 Publicado por cachito | Sociedad | | 1 comentario

Palmarés Festival de Cine de Sevilla 2007

PALMARES SEVILLA FESTIVAL DE CINE 2007

GIRALDILLO DE ORO SECCIÓN OFICIAL: It´s a Free World (En un mundo libre), de Ken Loach.
GIRALDILLO DE PLATA SECCIÓN OFICIAL: Mio Fratello è Figlio Único (Mi hermano es hijo único), de Daniel Luchetti.
PREMIO ESPECIAL DEL JURADO: Alekxandra, de Alexandre Sokurov y Du Levande (La condición humana), de Roy Andersson.
GRAN PREMIO DEL PÚBLICO: Ha- Buah (La Burbuja,) de Eytan Fox.
GIRALDILLO DE ORO SECCIÓN OFICIAL EURODOC: Marcela, de Helena TřešTíková.
PREMIO EURIMAGES (otorgado por alumnos de la Facultad de Comunicación) : Yumurta, de Semih Kaplanoglu.
PREMIO DE LA CRÍTICA: Auf der andereren Seite ( Al otro lado), de Fatih Akin.

Jiří Menzel recibe el Giraldillo de Honor en la noche de la República Checa

El director, actor y guionista checo recibe de manos de José Luis Gómez (premio RTVA) el Giraldillo de Honor de esta edición. El afamado director, ganador de un Óscar y de un Globo de Oro, participa a su vez en la sección Oficial con su largometraje Yo serví al rey de Inglaterra.

José Luis Gómez, premio RTVA

El actor José Luis Gómez recibe el premio de RTVA a manos de Rafael Camacho (director general de RTVA).

Sábado, 10 Noviembre 2007 Publicado por cachito | Cine | | Aún no hay comentarios

“Mi” Festival de este año

Me estrené el sábado pasado con esta película:

22:30 h.
CINES NERVIÓN PLAZA
Sala 15Último pase
Europa_Europa
Lady Chatterley et l
Pascale Ferran
Francia, Bélgica / 2006 / 201 min.
Idioma: Francés
Subtítulos: Español

La película era muy hermosa. Es una peli para estetas, aunque su excesiva duración (creo que hay dos versiones en Sevilla, yo vi la larga), la hora tardía de proyección, la temática intimista… provocaron que diera un par de cabezadas. De todos modos, la recomendaría sin dudarlo.

El Domingo:

16:00 h.
CINES NERVIÓN PLAZA
Sala 18
Europa_Europa
4 luni, 3 saptamini si 2 zile
Cristian Mungiu
Rumanía / 2007 / 113 min.
Idioma: Rumano
Subtítulos: Español

Ganadora de la Palma de Oro en el último Cannes: 4 luni, 3 saptamini si 2 zile. Impecable. Dura. Cuenta la historia de un aborto en la Rumanía de Ceausescu. Merecido premio. No es una peli aburrida.

El lunes:

19:00 h.
CINES NERVIÓN PLAZA
Sala 15Con la presencia de invitados
Sección Oficial
Irina Palm
Sam Garbarski
Bélgica, Alemania, Luxemburg, Reino Unido, Francia / 2007 / 103 min.
Idioma: Inglés
Subtítulos: Español

Me gustó mucho y para mí es la más firme candidata (entre las que he visto) al Giraldillo de Oro. Marianne Faithfull es la pieza clave, con una genial actuación en el papel de un personaje que se aventura en la jungla del Soho londinense sin perder un ápice de su dignidad. Fábula sobre la audacia de una mujer que ejerce de “pajillera” siendo capaz de imponer respeto, no solo en la “buena sociedad” sino también en la mala.

21:30 h.
CINES NERVIÓN PLAZA
Sala 15Con la presencia de invitados
Sección Oficial
Izgnanie
Andrey Zvyagintsev
Rusia / 2007 / 150 min.
Idioma: Ruso
Subtítulos: Español, inglés

En mi opinión, es infitinamente más floja que El Regreso. Sin embargo, Manuel dice que roza la categoría de obra maestra. Creo que salvo una fotografía portentosa, la peli tiene grandes defectos.

El martes:

16:00 h.
CINES NERVIÓN PLAZA
Sala 17
Eurimages
Ópium – Egy elmebeteg nö naplója
János Szász
Hungría, Alemania / 2007 / 109 min.
Idioma: Húngaro, inglés
Subtítulos: Español

Otra vez disparidad de opiniones entre Manuel y yo. A mí me gustó (sin llegar a fascinarme) mientras que Manuel la califica de bodrio infumable.

Gisella, la loca que escribe un diario, podría simbolizar a la mujer cuyo poder de creación (ya sea en su propia vida, como madre, o como artífice de arte) aterroriza al hombre, que intenta controlarla aunque sea destruyéndola.

20:00 h.
TEATRO LOPE DE VEGAPase de prensa
Sección Oficial
Auf der anderen Seite
Fatih Akin
Alemania, Turquía / 2007 / 122 min.
Idioma: Alemán, turco, inglés
Subtítulos: Español, inglés

Con una impecable actuación (el protagonista se ha dejado ver frecuentemente, con una simpática sonrisa de complicidad, por Sevilla), creo que recurre en exceso al “cruce” de vidas que nunca se encuentran, por lo que los lazos que las unen se muestran un poco artificiales.

La guinda del día:

21:00 h.
TEATRO LOPE DE VEGANoche de TV5 MONDE. Con la presencia de invitados
Europa_Europa
Andalucía
Alain Gomis
España, Francia / 2007 / 91 min.
Idioma: Francés
Subtítulos: Español

De la Gala de TV5Monde, para los profes de francés. IM PRE SEN TA BLE. Pésima. Un insulto que se llame Andalucía cuando ni se menciona en la peli y sólo salen tópicas imágenes de Semana Santa en Granada durante menos de dos minutos. Una vergüenza.
El cóctel, al menos, no estuvo mal, aunque mucha gente en poco espacio. Me agradó volver a ver a mis ex-compañeros.

El miércoles, vacaciones.

Jueves. Sesión maratoniana:

16:00 h.
CINES NERVIÓN PLAZA
Sala 15
Europa_Europa
Den Nya Människan
Klaus Härö
Suecia / 2007 / 104 min.
Idioma: Sueco
Subtítulos: Español

A mí me gustó, pero ni a Manuel ni a otro amigo que nos acompañaba, les hizo tilín. Me recordó Las Hermanas de la Magdalena por la temática. Pero ellos decían que estaba menos lograda y no aportaba nada. Falla un poco el final, excesivamente “hollywoodiense”. Pero el tema me parece muy interesante: la política eugenista de Suecia (esterilizar a mujeres pobres o minusválidas).

18:00 h.
CINES NERVIÓN PLAZA
Sala 15Con presencia de invitados
Sección Oficial
Du levande
Roy Andersson
Suecia, Noruega, Alemania, Francia, Dinamarca / 2007 / 94 min.
Idioma: Sueco
Subtítulos: Español, inglés

No está mal, te ríes a veces, pero para mí es totalmente prescindible.

20:00 h.
CINES NERVIÓN PLAZA
Sala 15
Europa_Europa
La cena per farli conoscere
Pupi Avati
Italia / 2007 / 99 min.
Idioma: Italiano
Subtítulos: Español

Otra que no pasa de “normalita”.

Y, la más esperada:

22:15 h.
CINES NERVIÓN PLAZA
Sala 16Último pase
Sección Oficial
Aleksandra
Alexander Sokurov
Rusia, Francia / 2007 / 92 min.
Idioma: Ruso, checheno
Subtítulos: Español, inglés

La sala a tope. Parece que Sokurov interesa. Buena interpretación. Algunos detalles de genialidad propios de Sokurov, pero tampoco es una obra maestra. De todos modos, a pesar de la lentitud del relato, de la hora, de ser la cuarta de cuatro y de estar hasta los ojos de calmantes, no me dormí. Ya es un éxito.


Y aquí termino mi relato de este Festival que, al menos por lo que he visto, ha pasado sin pena ni gloria. Ya veremos los premios.

Viernes, 9 Noviembre 2007 Publicado por cachito | Cine | | 3 comentarios