La crisis desgasta al Psoe
El fulgurante ascenso de Rosa Díez: desbanca a Rajoy como el segundo político mejor valorado
Daniel Forcada.-22/09/2008 17:09h

Rosa Díez (EFE).
Llegó y venció. En menos de un año, UPD ha conseguido consolidarse entre el electorado español como una opción real de centro entre PP y PSOE. Mientras que la crisis económica pasa factura a los dos grandes partidos, la formación de Rosa Díez avanza con paso firme en las encuestas. La ex socialista es la segunda líder político mejor valorada del país, según la encuesta realizada por el Instituto Noxa para La Vanguardia. Con un 4´8, Díez supera en popularidad a Mariano Rajoy y se sitúa a solo cuatro décimas del presidente del Gobierno. Su partido, además, obtendría hasta cuatro diputados si se celebrasen elecciones generales en estos momentos.
A punto de alcanzar su primer año de vida (el próximo 29 septiembre), el partido de Rosa Diez sigue haciendo historia y arañando votos a socialistas y populares. Su discurso, a favor de la igualdad de todos los españoles, contrario a los excesos de la España de las autonomías y defensor de la lengua común, parece encontrar un caladero apropiado entre miles de votantes que en las últimas elecciones optaron por Zapatero o Rajoy. Según el Instituto Noxa, empresa demoscópica presidida por Julián Santamaría, durante años uno de los sociólogos de cabecera del PSOE, el partido de Rosa Díez sería uno de los principales beneficiados de la sangría de votos que sufren PP y PSOE.
En estos momentos, los socialistas podrían perder hasta diez diputados, mientras que el PP sumaría solo unos cinco. La razón, según explicaba este domingo el diario catalán, por el avance del partido de Rosa Díez y la resistencia de CIU, que en las elecciones del 9 de marzo se quedó rozando algunos escaños más por escasas papeletas.
La portavoz de UPD es, pues, por el momento, la política revelación en estos tiempos de crisis en los que ha logrado desplazar del segundo puesto de la popularidad al líder de la oposición. Es también al PP al partido al que más votantes roba. Según Noxa, un 5% de los que votaron al PP en las últimas elecciones se inclinarían ahora por Díez. Mientras, del caladero socialista, un 3% de los que votaron a Zapatero optarían ahora por UPD. La ex eurodiputada logra también la mejor nota entre los votantes de derechas, que le dan un aprobado de un 5´4. Diez logra, en cambio, un 4´7 entre los votantes socialistas y un 4´0 entre los de Izquierda Unida.
Carlos Martínez Gorriarán, miembro del Consejo de Dirección de UPD, ha señalado que estos datos son mejores que los esperados por su formación, que no encarga encuestas por falta de fondos: “Sabíamos que estábamos subiendo, pero no tan rápidamente”, ha señalado a este diario. “Pasaríamos del 5% de intención de voto, lo cual es un gran estímulo para seguir trabajando, pese a que muchos medios de comunicación nos sigan maltratando”.
Unión, Progreso y Democracia celebrará su primer aniversario el próximo 29 de septiembre con una fiesta-mitin en el Circo Price de Madrid. El partido ha pasado de 3.000 a más de 8.000 afiliados, un crecimiento que se espera visualiar en esa celebración, a la que asistirán Fernando Savater, Albert Boadella y nuevos fichajes que el partido aún no ha querido desvelar. Queda por confirmar aún la asistencia de Mario Vargas Llosa, quien también estuvo en la presentación del partido hace ahora un año.
Vámonos para Estrasburgo
Elogio y elegía por un profesor
Elogio y elegía por un profesor
OLEGARIO GONZÁLEZ DE CARDEDAL
Domingo, 21-09-08
SUS comienzos venían de lejos, de las palabras oídas en familia y en escuela según las cuales la libertad surge de la palabra y de la cultura, con las que ser protagonista del propio destino. El poder o la riqueza no eran el principio de la dignidad humana y de la excelencia. Había conocido los despegues de España desde la pobreza: el mundo rural, los suburbios en la marginación, las regiones hundidas en el olvido de los siglos. Despegues que fueron siendo posibles cuando la educación llegó a cada uno de los rincones por una escuela en cada aldea; cuando en los núcleos de población como partidos judiciales se fueron creando pequeños colegios debidos a la iniciativa privada, luego constituidos en filiales y finalmente en institutos de bachillerato. Un pupitre y un libro, una beca y un esfuerzo personal fueron creando las reales condiciones de la igualdad e hicieron posible la superación de viejos resentimientos. La injusticia, la incultura, el hambre estaban en el origen de casi todas las violencias. La superación de éstas pasaba por la eliminación de aquellas. Y el camino, para que ese proceso superador no generase nuevas violencias, era la cultura.
Esta experiencia histórica y la convicción subsiguiente estuvieron en el origen de su decisión de ser profesor, entregándose a esa etapa formativa en la que se engendran las actitudes y se performan las decisiones fundamentales de la persona, entre los 12 y los 18 años, correspondiente al clásico bachillerato, cuando el sujeto ya ha quebrado el cerco de la infancia donde todo es receptividad y aún no ha llegado a la universidad, donde la transmisión del saber se dirige, más que a la conformación presente de la persona, a la cualificación para una acción profesional futura. Y fue profesor de Instituto.
¿Cómo no hacer un elogio incondicional y agradecido de las personas, instituciones, legislación y autoridades que hicieron posible que España pasase en cuarenta años de una situación culturalmente premoderna por lo que se refiere a las masas a una situación en la que se ofrecen las posibilidades culturales para un desarrollo personal y profesional casi sin límites? Ninguna ingenuidad nos puede llevar a hacer en vacío el elogio de personalidades aisladas y erguidas como dólmenes gloriosos sobre una plebe analfabeta. Los Valera, Clarín, Balmes, Menéndez Pelayo, Menéndez Pidal, Unamuno, Ortega, Dámaso Alonso fueron grandes luminarias de nuestros siglos XIX y XX pero no nos pueden hacer olvidar las inmensas zonas de sombra e incultura sobre las que se alzaban.
¿Se puede decir que con el acceso de las masas la enseñanza se ha degradado y se han perdido las cotas de excelencia que la caracterizaron en fases anteriores? Nuestro profesor nunca miró hacia atrás añorando aquellos tiempos en que sólo había un Instituto de Enseñanza Media en cada capital de provincia para las clases dirigentes, y todos los demás pobres de aldea sólo tenían acceso a la cultura mediante su integración en seminarios, aspirantados y escuelas apostólicas de la iglesia. Para él las revoluciones profundas comienzan por la conciencia, haciéndole posible a cada sujeto reconocer su lugar de origen, con sus límites y posibilidades, a la vez que asumir los necesarios esfuerzos, renuncias y conquistas.
Fueron los años en los que nuestro profesor se embarcó en los proyectos de reforma, en el aprendizaje de todos los métodos pedagógicos nuevos, en la apropiación de las técnicas informáticas, de las prácticas de psicología y talleres de grupo. Fueron apareciendo sucesivas leyes que regulaban esa enseñanza, introduciéndose en la escuela los métodos más modernos, los análisis más finos que la filología, la matemática y la biología iban adquiriendo; la riqueza nacional permitía dotar de más docentes y medios más cercanos a los alumnos. Se iba diferenciando la enseñanza, sustituyendo el viejo sistema en el que uno daba todo o casi todo a un grupo de alumnos, dejando de existir el profesor que al lado forma a los alumnos, para ser sustituido por los saberes despersonalizados, ganando en precisión y extensión.
¿Qué ha ido segregando el sistema que tras esos decenios sufre un desangramiento interno, convirtiéndolo en el primer problema de nuestra sociedad? Problema porque se ha quebrado la ilusión de muchísimos profesores que habiendo ido a la enseñanza con una admirable generosidad y entrega para formar personas, tras largos años de ejercicio han ido viendo desaparecer su gozosa implantación en la aulas, sustituida primero por la distancia, luego por la incomodidad, finalmente por el temor y el miedo. La formación en cualquiera de los órdenes que acontezca se basa en el régimen de confianza, de audiencia y obediencia como primer paso; nunca de sospecha. El viejo lema («Addiscentem oportet credere»: «el que aprende necesita otorgar crédito al que enseña»), ha sido sustituido en muchos casos por la distancia crítica de los alumnos, de los padres y de las asociaciones, que reclaman, denuncian y convierten al profesor en un presunto culpable. Del crédito otorgado antes al profesor frente a lo que el hijo dijere, hoy los padres otorgan crédito incondicional al hijo, convirtiendo automáticamente al profesor en reo. ¡Es otro aspecto de aquella «religión de los hijos», que con tanta lucidez y finura describió en su día L. Mateo Díez, y que erige las pretensiones de cierta adolescencia y juventud en norma de comportamiento, soberana frente a cualesquiera otros valores y actitudes! Sin apoyo y confianza de padres y autoridades ministeriales, los profesores se sienten solos e indefensos. Se repliegan a mínimos, piden permisos para otras actividades, reciben bajas por depresión, anticipan jubilaciones y en cuanto pueden se marchan.
La sociedad española está ante el mayor desafío para su futuro: ¿qué valores, esperanzas e ilusiones, quiere trasmitir a las nuevas generaciones? Ahora no educan principalmente las familias ni los colegios, ni la escuela ni la Iglesia, que siempre fueron educadores personales, identificados y responsables de lo que transmitían. Hoy educa la sociedad desde el anonimato de informaciones, productos, ofertas, promesas. La calle, la noche, la música, la televisión ponen a los sujetos ante un mundo virtual que cada vez los distancia más y los hace más incapaces para vérselas con el mundo real, el único que existe con el dolor y el amor, la verdad y la muerte, el pan y el prójimo. Ahora existe una sima abierta entre dos mundos: lo que la sociedad privilegia y premia, y lo que las instituciones intentan enseñar. Lo público vigente contradice lo enunciado como verdadero, valioso y digno en la escuela. Y al final la escuela deja de enseñarlo y se imponen vigencias anónimas y fuerzas competitivas, al margen de la persona, su dignidad y principios. En tal situación es inhumano que haya que proponer la vocación educativa para héroes o quede sólo como un medio de vida, y no de ilusión al mismo tiempo.
Estamos obligados a un triple pacto : pacto social (que permita la existencia y funcionamiento de una red de instituciones educativas que provean a la educación de todos en la igualdad de derechos y en la diversidad de proyectos); pacto moral (que saque a la sociedad, grupos e instituciones de la irresponsabilidad en que viven para implicarse en los principios, valores e ideales de los que quiere vivir y no los deje en manos anónimas); pacto político ( que la educación deje de ser lanza arrojadiza o arado para sembrar semillas exclusivas de un partidos y no propuestas generales socialmente aceptables).
Entretanto nuestro profesor, al cumplir sesenta años, se jubila en su Instituto. Con nostalgia, porque siempre pensó y sigue pensando que ser forjador de hombres es la más bella misión; con desencanto porque no ve logrado el proyecto al que dedicó su vida; con resentimiento porque podría identificar culpas y omisiones, mientras comprueba que se mantiene a la opinión publica entretenida con lo adjetivo de ciudadanías y ocultando los graves problemas de la educación, una legislación en cambio permanente, el abandono o fracaso escolar 30,8 por ciento frente a la media europea (15 por ciento) exigida por la Declaración de Lisboa… ¿Irse ahora que su madurez personal y profesional podría ofrecer a la sociedad los mejores frutos? Ese es su dolor. Y, para no hundir la segunda mitad de la vida que le queda, piensa marcharse a colaborar en el tercer mundo. ¿Le será posible iniciar una nueva vida? Feliz el país que le reciba y culpable el país que le pierde,
Honrar a los muertos
INTERVENCIÓN DE ROSA DÍEZ EN LA COMPARECENCIA PRESIDENTE POLÍTICA ECONÓMICA.
“Más allá de la crisis económica, España sufre una crisis política. La crisis no sólo está en los mercados; está en las instituciones”.
10 de septiembre de 2008
Usted ha venido al Parlamento a eludir su responsabilidad. Pero su gobierno es responsable ante los ciudadanos y yo le voy a recordar por qué. Su Gobierno hizo caso omiso a los síntomas de cambio de ciclo económico que se apreciaban en la segunda mitad de 2007 porque las elecciones generales estaban demasiado cerca y cualquier medida económica que se adoptase hubiera puesto en entredicho su única baza política dado que, tras el fracaso de la negociación con ETA y el convulso proceso de reforma estatutaria, el PSOE se había quedado con un único discurso: “los socialistas pueden gestionar la economía mejor que la derecha”. Y por eso usted negó la crisis, cometiendo así la enorme irresponsabilidad de poner en riesgo la economía de los españoles para no poner en riesgo el resultado electoral de su partido.
Y a medida que los datos económicos confirmaban los peores augurios, la oposición se empezó a sentir cómoda esgrimiendo el viejo discurso de que “la derecha gestiona mejor la economía que la izquierda”… Todos parecen olvidar que la economía española tiene importantes carencias competitivas que se derivan del modelo económico y productivo desarrollado durante la última década. El Gobierno socialista, su gobierno, Sr. Rodríguez Zapatero, ha heredado y dado continuidad al “Modelo Aznar-Rato”, haciendo caso omiso a las señales que indicaban su agotamiento. La crisis sería una buena oportunidad para cambiar un modelo de crecimiento económico basado en el ladrillo y los servicios, apostando por la calidad de producción y empleo. Pero eso requeriría cambiar los eslóganes por la política. Y eso es algo que usted no parece estar dispuesto a hacer.(Ya en la segunda legislatura de Aznar ese modelo debió revisarse, así lo aconsejaban todos los indicadores exteriores y así lo reclamaban los agentes sociales y económicos nacionales).
¿Es posible que no haya ni una sola persona en el Ministerio de Economía que pueda apuntar una medida correcta en el momento adecuado? No; la cosa es más grave. No estamos ante un problema de incapacidad; estamos ante un problema de irresponsabilidad, de un país en manos de partidos políticos sin sentido de Estado; de un estado débil, sometido a los intereses políticos de los partidos grandes o a las miserias y chantajes de los que no reconocen al Estado.
La gran irresponsabilidad del Gobierno ha erosionado la credibilidad, (con usted hemos llegado a un déficit por cuenta corriente que supera el 10% del PIB. Han bastado los primeros vientos de cambio en la coyuntura internacional para que se pusiera de manifiesto que nadie nos va a seguir financiando ese déficit) y por tanto la eficiencia de la política económica. Ustedes han realizado de forma interesada un mal diagnóstico (primero porque las elecciones estaban cerca y después para que no fuera tan evidente el engaño). Y todo porque los votos han pesado para ustedes mucho más que los puestos de trabajo.
El Gobierno no ha acertado en el qué hacer ni en el cuando, hipotecado como está por medidas electoralistas de dudosa equidad como el cheque bebé y los cuatrocientos euros. Las medidas adoptadas el 18 de abril reflejan que por aquel entonces el Gobierno no había admitido que estábamos ante una crisis de nuestro modelo económico. Por eso ninguna de las medidas supuso un estímulo a la competitividad y productividad de la economía. De las medidas fiscales puestas en marcha cabe decir que ninguna de ellas favorece especialmente a las familias más necesitadas. Los 400 euros han supuesto 6.000 millones de euros repartidos entre dieciséis millones de ciudadanos. Por su carácter generalizado comprometen una enorme cantidad de recursos y no han producido un incremento de la demanda sino de la inflación
Las medidas del 14 de agosto son un triste reflejo más de lo que para el Gobierno es combatir la crisis económica: inyectar dinero sin definir para qué; vender como una medida contra la crisis lo que es una cesión a los nacionalistas (nuevo modelo de gestión aeroportuaria); hacer política de escaparate (¿realmente luchando contra el cambio climático se soluciona la crisis económica? ¿qué efecto tendrá sobre el crecimiento o el empleo la elaboración de la Carta de Derechos del Usuario de Servicios de Telecomunicaciones?); copiar y pegar (la medida adoptada en el ámbito de la política energética consiste en trasponer al ordenamiento jurídico español los objetivos comunitarios).Con todo, lo peor– más viniendo de un Gobierno supuestamente progresista- es que en ningún momento se haya tenido en cuenta la repercusión social de la economía. . Una política progresista consiste en proponer medidas concretas para superar la crisis con un reparto equitativo (tanto personal como territorial) del coste de la misma. Por el contrario, su gobierno ha recurrido a medidas populistas del tipo Berlusconi, llegando incluso a elaborar un discurso en el que subyace que los emigrantes son parte del problema económico.
Enfrentarse de forma rigurosa y responsable a la crisis requiere combinar medidas de estímulo a corto plazo que alivien coyunturalmente sus efectos con reformas que permitan recuperar la senda de crecimiento. Eso significa mejorar los factores sobre los que se sustenta la productividad, o sea, cambiar el modelo de crecimiento económico. Por eso insistimos tanto en los problemas de la educación y en la necesidad de superar el fracaso de un sistema que no proporciona los conocimientos suficientes y que no aporta el capital humano necesario para que una parte sustancial de los empleos sea de calidad, altamente productivos para las empresas y bien retribuidos para los trabajadores.
Se requiere un cambio radical en la orientación de la política tecnológica y de innovación, reforzando el papel de las empresas innovadoras. No basta con poner más dinero: hay que utilizarlo bien. Según la última encuesta del INE del 2006, sólo el 25% de nuestras empresas lo son. Ese porcentaje estaba en el 30% en 2004, cuando usted empezó a gobernar y es del 40% en la media europea.
También es preciso mejorar las infraestructuras y el capital público. Por eso, ahora que está abierto el debate sobre financiación autonómica, queremos llamar la atención sobre el hecho de que para ayudar a los más necesitados no se pueden limitar los flujos entre regiones. Proponemos incrementar el Fondo de Compensación Interterritorial, para construir infraestructuras en las regiones más pobres y compensar así la disminución de fondos europeo. Es preciso sujetar el gasto corriente y a la vez dedicar recursos a la inversión.
Por último, Sr. Presidente. Un país competitivo debe ser, necesariamente, un país unido. Un país en el que no existan mercados fragmentados, en el que esté garantizada la libre circulación de las personas y mercancías y los capitales no encuentren frenos. En esto también estamos fallando. El Club Financiero Vigo acaba de señalar que determinadas políticas lingüísticas, que a usted tanto le gustan, son un freno para la competitividad de las empresas gallegas. Lo mismo se podría decir de lo que está ocurriendo en otras regiones de España. Otro tanto podría decirse de los efectos negativos que sobre la economía y el empleo está teniendo la proliferación de regulaciones de ámbito autonómico. La Constitución le reconoce al Estado competencias para la armonización, pero su Gobierno, Sr. Rodríguez Zapatero, ha renunciado a ejercerlas.
La política española, dominada por las concesiones a los nacionalistas, está dejando al Estado sin instrumentos para desarrollar políticas económicas eficaces contra la crisis, que reclama una planificación racional centrada en el interés general y no en el de determinados partidos o elites regionales. Es un disparate que habiéndose cedido tantas competencias a instituciones comunes de la Unión Europea (por ejemplo la política monetaria) el resto de los instrumentos económicos, como el presupuesto del estado, se haya convertido en materia de mercadeo con comunidades autónomas, partidos nacionalistas o secciones autonómicas del partido del gobierno (como el PSC). El nacionalismo nos cuesta muy caro a los ciudadanos, aunque sea muy cómodo para algunos políticos que han perdido el sentido de estado. Lo que nos lleva a la triste conclusión de que, más allá de la crisis económica, España sufre una crisis política. Lamentablemente la crisis no sólo está en los mercados; está en las instituciones.
Y de eso su gobierno es también responsable. Es responsable del agravamiento de la crisis económica y de empleo por la mala gestión que ha hecho de la misma. Y es responsable de que el Estado se haya ido vaciando de instrumentos en materia financiera, en las infraestructuras de transporte, en la política hidráulica, en el ejercicio de la función pública…- y que ahora, cuando hay que enfrentarse a una crisis, se vea impotente para hacerlo. El Gobierno ha renunciado a hacer política de Estado y se ha conformado con ser el coordinador de las diecisiete Comunidades Autónomas. Eso, Sr. Presidente, es lo que se llama, no tener ambición de país. Su intervención en el Pleno de hoy ha sido un buen ejemplo de esa carencia.
Muchas gracias por su atención.
_____________________________________________________________________________________________
En su segunda intervención, la contrarréplica, Díez ha criticado la falta de respeto de Zapatero afirmando: “señor presidente, voy a hacer como si usted no me hubiera faltado al respeto”. Después le ha recriminado su autocomplacencia en materia de innovación, ya que, según el INE, sólo el 25 por ciento de las empresas españolas son innovadoras, mientras que cuando Zapatero llegó al Gobierno eran el 30 por ciento. En este sentido, le ha dicho: “Yo quiero parecerme a los países que diseñan coches, no a los que los montan”.
Sobre la política lingüística
| OPINIÓN EL MUNDO | |||||||
|
|||||||
| 9 de septiembre de 2008 | |||||||
| OPINION Impresiones Consigna: ignorar al niño castellanoparlante Erradicar lo español e ignorar a los alumnos que hablen castellano. Esa es la consigna que ejecutan las escuelas públicas y privadas de Cataluña por orden de la Generalitat, según denuncian hoy en nuestras páginas dos víctimas más de la imposición lingüística que han decidido reaccionar. Es el caso de Sara Burgos, monitora de comedor de un centro público de Cataluña, que por responder a los alumnos en la misma lengua en la que éstos se dirigían a ella, castellano o catalán, recibió las recriminaciones de sus superiores. Estos le ordenaron que su deber era «no darse por enterada» si los alumnos de 6 años a los que vigila le pedían pan, agua o pis en castellano; una regla sin excepciones, ni siquiera para los niños latinoamericanos o algún chico con problemas de desarrollo y dificultades en el habla. Por no plegarse, Sara se ha visto obligada a abandonar el centro. Por desgracia, la mayoría de sus compañeros en ese y otros colegios acataran la orden, lo que inevitablemente tendrá una repercusión en la formación de los chavales. Así lo demuestra el testimonio de Francisco López, cuyo hijo de 9 años ha optado por mimetizar la conducta despótica y excluyente de sus profesores y en un viaje por Andalucía se ha negado a hablar o demostrar que entendía a quienes se dirigían a él en castellano, a pesar de que domina perfectamente esta lengua. ¿Quiere más casos concretos, señor presidente? Pues en los próximos días los tendrá.
|
Otegi dijo… y lo dijo en español…
Otegi dice que habrá ‘una nueva negociación’ que culminará con la libertad de los presos
- Emplaza a la izquierda abertzale a “seguir trabajando”, aunque se querrá “silenciarles”
- Es recibido por personas vestidas de blanco y con caretas en favor de los presos
ELGOIBAR (GUIPUZCOA).- El portavoz de Batasuna, Arnaldo Otegi, que el pasado fin de semana fue excarcelado tras permanecer 15 meses en la prisión Martutene por un delito de enaltecimiento del terrorismo, se ha mostrado convencido de que se producirá “un nuevo proceso de negociación” que culminará con la libertad de todos los presos de ETA.
Durante su intervención en un homenaje que la izquierda abertzale le tributó en la localidad guipuzcoana de Elgoibar, de la que Otegi es natural, el dirigente abertzale afirmó que él tiene “un compromiso con este pueblo” y no lo abandonará mientras “haya un solo preso en la cárcel”.
Asimismo, dijo que está “absolutamente convencido de que este país va a conocer un proceso de negociación y diálogo político que conduzca a un escenario democrático y a un escenario en el que, aquí, en Euskal Herria, como en Irlanda, no haya más ni un solo preso político”.
En este sentido, emplazó a los simpatizantes de la izquierda abertzale a “seguir trabajando”, aunque se pretenderá “silenciarles”, y destacó que “hay una clase política que intenta gestionar el mantenimiento del conflicto político”.
“Esa es la clase política que tenemos, la que mira los réditos electorales, la que mira los intereses económicos, la que quiere mantener su hegemonía con el conflicto en marcha en Vascongadas o en Navarra. Pero a nosotros no nos interesa esa clase política, la dinámica de buscar culpables, sino de buscar soluciones”, añadió.
Tras señalar que en Europa “ya saben que la solución pasa por el diálogo y la negociación”, señaló que en el Estado español se han puesto “trabas” al proceso y subrayó que no hay “otra salida que respetar los derechos de Euskal Herria”.
Por ello, abogó por “la superación del conflicto” mediante un proceso de diálogo y negociación, “y la puesta en libertad de todos los independentistas”.
Multitudinario homenaje
El representante de Batasuna Arnaldo Otegi fue recibido a las 19.30 horas de por miles de personas en el homenaje que la izquierda abertzale le tributa en la localidad guipuzcoana de Elgoibar. Llegó a la Plaza de Los Fueros del municipio acompañado por personas vestidas de blanco y con caretas que portaban carteles a favor de los presos. Por detrás, le seguían los abogados Jone Goirizelaia y Alvaro Reizabal.
Los congregados en la Plaza, que llevaban ikurriñas y banderas por los presos, hicieron un pasillo al portavoz de Batasuna, que lo recorrió, entre aplausos, hasta llegar a un escenario preparado para el acto político en el que se prevé que participe el propio Arnaldo Otegi.
Antes de su intervención, un representante de la izquierda abertzale leyó un mensaje enviado por el líder del Sinn Féin, Gerry Adams, felicitando al portavoz de Batasuna por su puesta en libertad y en favor del trabajo que ha realizado “por la Justicia”.
Entre los asistentes al acto conmemorativo, se encontraban el histórico dirigente de Herri Batasuna Tasio Erkizia, el representante del Movimiento pro Amnistía, Juan María Olano, el miembro de la mesa nacional de Batasuna Estanis Etxaburu y los parlamentarios de EHAK Nekane Erauskin y Julián Martínez.
Durante el acto, los congregados profieron gritos de “Los presos a Euskal Herria”, y se hizo entrega floral a Arnaldo Otegi. En las pancartas, se podía leer “Otegi, bienvenido”, “Vamos a encender un pueblo nuevo” o “el 25 de octubre, día de la independencia”. Posteriormente, se celebró “una cena popular” en la ikastola del municipio.
El recorte empieza por Educación
Hay crisis (o desaceleración económica, tanto da). Primeras medidas: recortar el presupuesto en Educación, ¿es lo menos importante?
La crisis obliga a los ayuntamientos a invertir un 50% menos en Educación
El recorte de presupuestos acaba con la gratuidad del transporte escolar y reduce las ayudas para la compra del material escolar · Los municipios del Aljarafe reducen el personal de los colegios
Diego J. Geniz | Actualizado 07.09.2008 – 05:03




La situación no es nada halagüeña, y los consistorios comienzan a recortar presupuestos en distintas áreas. Una de las más perjudicadas es Educación. Aunque en esta materia las competencias son casi exclusivas de la Junta de Andalucía, los ayuntamientos prestan distintos servicios a la comunidad educativa para mejorar el funcionamiento del sistema escolar. Así, es habitual que los gastos en transporte escolar (dentro de un mismo término municipal), de los monitores auxiliares, logopedas, fisioterapeutas y diversos programas puestos en marcha para complementar las horas lectivas se incluyan dentro del presupuesto municipal.
A este desembolso se une el de las pequeñas reparaciones en los centros educativos, que en muchas ocasiones se convierten en obras de gran envergadura ante el retraso administrativo que sufren sus licitaciones en el Ente de Infraestructuras de la Consejería de Educación, órgano del que dependen dichas intervenciones. Lo más habitual es que los ayuntamientos se hagan cargo de las labores de pintura, reforma de patios, instalación del aire acondicionado (que en algunos municipios como Sevilla no se costea), y mejora de aulas y zonas comunes de los colegios. No obstante, desde las concejalías se han colocado nuevas cubiertas, se han construido comedores y hasta se ha puesto en funcionamiento programas de gratuidad de libros de texto, mucho antes de que la Administración autonómica lo desarrollara a nivel regional.
La Educación, por tanto, ha sido una de los principales inversiones de la política municipal en los últimos años, sobre todo en aquellas poblaciones del área metropolitana y de la comarca aljarafeña que han visto incrementada su población con el boom inmobiliario. Unos servicios que han sido gratuitos. Hasta ahora. Los ayuntamientos hacen cábalas y para seguir manteniéndolos hará falta la colaboración económica de los colegios y padres.
Localidades como Espartinas, Bollullos, Castilleja de la Cuesta y Almensilla ya lo han decidido. Sus presupuestos para 2008 se reducen notablemente. La crisis del ladrillo afecta a los servicios escolares que venían prestando. Tal es el caso de Espartinas, municipio que en los dos últimos años ha destinado 1,5 millones de euros a Educación, una de las mayores inversiones de la provincia. Para el próximo curso esta cuantía baja notablemente, casi un 50%, hasta llegar a los 770.000 euros.
Una circunstancia similar es la que se vive en Castilleja de la Cuesta. Según el Partido Popular de este municipio -en la oposición-, el gasto en Educación ha pasado de los 362.727,36 euros de 2007 a los 280.528,68 del nuevo curso. Una reducción del 22,6% que afectará principalmente a las ayudas a compras de libros escolares que no cubre la Junta y a las ampas de los colegios (casi un 50% menos del dinero que recibieron el año pasado) así como a las obras en los edificios educativos, donde la inversión disminuye un 30%. El personal laboral también se verá perjudicado, con la reducción de nóminas y el despido de varios trabajadores.
Estos recortes ponen en peligro la continuidad de los servicios que se venían prestando gratis, a no ser que se llegue a un acuerdo con los colegios, ampas y la Junta para cofinanciarlos. En Almensilla, por ejemplo, un pueblo donde una buena parte de la plantilla municipal está sometida a un expediente de regulación de empleo (ERE), su alcalde, el socialista Carlos Ufano, ya ha avisado que el Consistorio no podrá pagar los 300.000 euros para actividades extraescolares.
La situación, por tanto, es delicada para los bolsillos de los padres, que, en plena crisis, tendrán que gastar más euros si quieren que sus hijos disfruten de estos servicios.
Democracia ¿de tres?
Hace muchos años, hice un par de viajes con dos amigas. Uno de ellos, a Inglaterra, estuvo a punto de ser un auténtico desastre para mí. Quizás sea la razón de que, desde enonces, no me haya sentido interesada en volver a ese país. Cosa que, probablemente, se reparará este año.
Todo había sido planificado de acuerdo a nuestra disponibilidad económica y de tiempo. Primero fuimos en tren a Cambridge, donde nos alojamos en casa de un amigo mío que conocía de mi cercano pasado universitario. Todo bien. Fuimos recibidas de modo excelente, y mi amigo y sus amigos se brindaron a acompañarnos y mostrarnos la preciosa ciudad.
De allí partimos hacia Londres. En el viaje conocimos a unos chicos australianos, residentes en la ciudad, muy simpáticos y agradables que, al llegar, se ofrecieron a ayudarnos a encontrar alojamiento. Nos llevaron a un “bed & breakfast” cercano a Hyde Park magnífico. Por las instalaciones, por el propietario (gallego, encantador y cariñoso), por la ubicación, por el precio.
Una vez instaladas, nos dedicamos a planificar nuestra estancia y visitas. Las tres íbamos haciendo propuestas. Las de ellas, en principio, a mí no me satisfacían. Planeaban visitar todo museo habido y por haber en la capital y decidieron no usar ningún medio de transporte público salvo uno de esos horribles y ridículos autobuses para turistas que recorren la ciudad con alocuciones pregrabadas en cualquier idioma salvo los que conocíamos. Las mías, no les interesaban a ellas. Por tanto se acordó decidir democráticamente: cada propuesta se votaría y se haría lo que decidiera la mayoría.
En aquella época, ya empezaba yo a tener ese reloj interno que hacía que me despertara a la hora programada sin ninguna dificultad, por lo que, todas las noches me indicaban la hora a la que querían ser despertadas. A las siete de la mañana, como un clavo, servidora las avisaba: “Son las siete”. Como eran dormilonas y perezosas, tardaban bastante rato en estar operativas. Pero aún así, bastante temprano estábamos en la calle dispuestas a ejecutar los planes decididos. Empezamos por el British Museum. Entramos a las 9:00. A las 17:00 h., sin haber comido nada desde el breakfast matutino, yo era incapaz de asimilar más arte ni más momias. Estaba desesperada. A ratos me iba a la cafetería, a ratos me sentaba en bancos a contemplar a la gente.
Los chicos australianos nos habían propuesto recogernos esa tarde para acompañarnos a conocer Londres de noche. Y ellas habían accedido. Pero, una vez en el Museo, decidieron no asistir a la cita, para no perderse ninguna sala. Intenté hacerlas razonar. Imposible. A la hora acordada, servidora abandonó a sus compañeras para dirigirse, en un cómodo y rápido autobús, hasta nuestra residencia, tomar una reparadora ducha y arreglarse adecuadamente para acompañar a nuestros amigos en la visita proyectada.
Ellos llegaron con una puntualidad británica y, sorprendidos por la ausencia de mis amigas, nos disponíamos a salir, cuando aparecieron por la puerta. Entonces reclamaban que las esperáramos a que tomaran también su ducha, y su maqueo general. Entonces yo propuse votar. Cuatro contra dos: ganamos y tuvieron que venirse con la indumentaria matutina y sin aseo.
A partir de ahí, todo siguió igual. Ellas decidían todo en todo momento: Dónde, qué y cuándo se comía. Qué se visitaba. En qué tiendas se entraba y en cuáles no. Pero, la única que, a medias manejaba el idioma, era yo. La única capaz de interpretar un plano de la ciudad o del metro (que nunca usamos, salvo cuando íbamos con nuestros amigos) era yo. Por lo que me necesitaban para ejecutar sus órdenes dictatoriales. Por más que intenté explicarles que su democracia era tremendamente injusta, hacían oídos sordos a mis ruegos. Yo proponía que, lo razonable era que cada día, o ante cada elección, decidiera una de nosotras por turno, salvo que las tres estuviéramos de acuerdo. Con ello, yo haría en dos ocasiones su voluntad, pero, al menos, una de tres, podría elegir. Impensable: teníamos que ser estrictamente democráticas.
Recuerdo con enorme desagrado aquel viaje, a pesar de que, lo del museo ocurrió más de una vez y, democráticamente, me desvinculé de ellas en varias ocasiones, con sus obvias quejas por quedarse desamparadas frente al idioma y desorientadas frente a ese mapa que resultaba chino para ellas.
No volví a elegirlas como compañeras de viaje nunca más.
Lo malo es que, ahora, después de casi treinta años, en otras circunstancias y en otras condiciones, la historia se repite.
Balance
Balance
Recuerdan la anécdota del orador que se levanta para pronunciar su alocución tras el banquete y pregunta a un comensal remoto: “Usted, allí al fondo, ¿me escucha bien?”. Y el otro responde: “Perfectamente, pero voy a cambiarme con aquel señor, porque parece que allí ya no se oye”. También yo he estado esperando hasta que han respondido al Manifiesto por la Lengua Común incluso los que se sentaban voluntariamente allí donde es imposible escuchar lo que dice. Pensando a veces, con cierto desaliento, que es una seria objeción contra la existencia de la lengua común el que muchos que parecen comprenderla malinterpreten tan patentemente un texto sencillo como ése. Pero en todo caso me parece una obligación de cortesía intentar finalmente hacer balance y responder a quienes se han molestado en hacer objeciones inteligibles a esa propuesta. Desde luego, sólo voy a tomar en cuenta las de cierto calado, que no han sido las más numerosas. En cuanto a las demás… bueno, a pesar de la artritis estoy dispuesto a agacharme ocasionalmente un poco para quedar a la altura de ciertos argumentos y seguir la discusión, pero no pienso ponerme a cuatro patas, como se requeriría para responder a otros. Asumo mis limitaciones por arriba… y por abajo.
Tampoco me detendré en algunos reproches que considero desenfocados. Por ejemplo, los de quienes han insistido en recordar que la lengua castellana -pujante y cada vez más extendida por el planeta- no necesita defensa ninguna. El Manifiesto confirma ese punto desde su primer párrafo y evidentemente trata de otra cosa, por lo que sólo puedo rogar a los obstinados que se molesten en leer al menos sus cinco primeras líneas. Por cierto, es curioso que en el pasado mes de julio -cuando día sí y día no se nos recordaba en todos los medios de comunicación la invulnerabilidad del castellano- la Junta de Castilla-La Mancha y la Fundación Santillana otorgasen un merecido premio a Carlos Fuentes y a Lula de Silva, “por su defensa del idioma español”, según dijo la prensa. Esperé sobrecogido una lluvia de protestas o la universal rechifla ante tarea tan superflua, pero nadie dijo ni pío: por lo visto, entonces no tocaba. Otros han expresado su recelo ante el apoyo que mostraron al manifiesto ciertos medios de comunicación y personas conocidas que no les parecen con suficiente garantía de salubridad progresista: por lo visto, para ellos todo lo que no se promueve desde la izquierda oficial está políticamente “manipulado”, pecado grande. Reconozco ser poco sensible ante esta grave imputación. Es la costumbre: si los movimientos cívicos más activos del País Vasco, en los que he militado, hubiésemos esperado el apoyo o tan siquiera el permiso de los medios de comunicación y los intelectuales llamados “progresistas” para ponernos en marcha, todavía estaríamos en vísperas de salir por primera vez a la calle… Aún peor: si hubiéramos escuchado luego a bastantes de ellos, aún estaríamos dándonos golpes de pecho por haber salido. De modo que miren: no.
Pero pasemos a las objeciones que merecen mayor atención. Una de las más frecuentes asegura que en cualquiera de las autonomías bilingües sigue siendo el castellano la lengua mayoritariamente utilizada por los hablantes. Personalmente no lo dudo, pero… ¿es esto un pecado? ¿Es una injusticia que debe ser corregida o una enfermedad que ha de ser curada? Por razones históricas y culturales, el castellano no sólo es la lengua común de España, así establecida constitucionalmente, sino también uno de los idiomas internacionales de mayor peso presente y futuro. Ofrece ventajas evidentes respecto a otras a los empresarios y comerciantes, a los viajeros y a quienes buscan bibliografía. Los medios de comunicación de masas suelen preferirla por razones de eficacia económica: hay inmersión lingüística en la escuela, pero no en la prensa, y La Vanguardia sigue publicándose en castellano. Se trata de una primacía práctica perfectamente razonable, no de un monopolio dictatorial: las otras lenguas oficiales siguen teniendo su debido reconocimiento y su viabilidad a todos los niveles en las áreas regionales que les corresponden. Lo que resultaría un poco raro es llamar “normalización” al empeño de corregir por las bravas, a base de prohibiciones e imposiciones, esta preferencia de tantos hablantes, bilingües o no… como si se tratase de un atropello. Puede que no haya un precepto constitucional que establezca que cada cual pueda ser educado en la lengua que prefiera -es lo que el Manifiesto propone corregir-, pero aún menos en ninguna parte de la Constitución se dice que en las comunidades bilingües la lengua co-oficial deba alcanzar forzosamente un uso igual o mayor que el castellano.
Otros de nuestros críticos (por ejemplo, el propio ex presidente Pujol, en una entrevista reciente) nos recuerdan que los niños en Cataluña conocen perfectamente el castellano, aunque estudien en catalán. Incluso podríamos añadir que en los exámenes para determinar los resultados del informe PISA, los estudiantes vascos -aunque estudien en euskera- hacen las pruebas en castellano para mejorar sus resultados. Pero nada de esto tiene que ver con el fondo del asunto. No se trata de que los niños (o los ciudadanos adultos, tanto da) sepan o no castellano: lo aprenderán sin duda de un modo u otro, como terminarán adquiriendo nociones de inglés a través de las letras de sus grupos preferidos de rock, porque se trata de idiomas de comunicación internacional cuya pujanza no podrá ser cortocircuitada por ninguna burocracia etnicista local. Pero no es lo mismo conocer una lengua de modo más o menos sobrevenido que estudiar en ella y aprovechar todos sus recursos expresivos o bibliográficos, así como utilizarla habitualmente para recibir información de las autoridades o comunicarse institucionalmente. Y lo más importante, está en juego el derecho a poder utilizar siempre que uno lo desee la lengua oficial del país del que somos ciudadanos, aun allí dónde coexiste con otras regionales. Invocar este derecho no es una reminiscencia franquista, salvo para quienes han olvidado lo que estipulaba la Constitución republicana de 1931 en su artículo 4 (bastante más perentoria y nítida al respecto que la actual). Por cierto, cuando uno ve los obtusos y sectarios que son respecto al presente ciertos adalides de la memoria histórica, entran dudas respecto a la exactitud de la visión del pasado que tratan de oficializar.
¡Ah, pero hablar de derechos lingüísticos es embrollar las cosas, según dicen algunos sabios del establishment! ¡La “demagogia de los derechos” no soluciona nada! Es mejor resolver esos temas por medio de acuerdos consuetudinarios y confiar en el sentido común. Dejemos a un lado los derechos y volvamos a los apaños: insólito consejo, por cierto, para venir de profesionales de la filosofía política… Sin embargo, perdón por la insistencia: ¿hay algún otro país en la CE -dejemos a un lado la nada envidiable Bélgica- en que los ciudadanos se vean impedidos para usar normal y culturalmente la lengua mayoritaria en determinadas regiones de su territorio? ¿no es lógico que entonces invoquen su derecho a algo tan elemental, sean cuales fueren las “costumbres” que otros tratan de imponerles?
Con todo, hay algo de verdad en la teoría de los “apaños”: es cierto que en las comunidades bilingües los ciudadanos conviven y se entienden con pocos roces en las lenguas co-oficiales. Los problemas vienen cuando allí se legisla de tal modo que esa armonía se rompa para obstaculizar institucionalmente el derecho a usar una de ellas. Porque el busilis de la cuestión no es el bilingüismo, desde luego, sino el biestatismo que los nacionalistas pretenden imponer en sus autonomías. Es decir, que haya dos Estados superpuestos, el local que ellos controlan más y más, junto al general que soportan y al que sólo acuden cuando esperan beneficios. En tal empeño biestatal, la marginación de todo elemento común con el resto del país -empezando por la lengua- es una herramienta esencial. Como esencial resulta para quienes pensamos de otro modo oponernos a tal tendencia y denunciarla. Se trata, en efecto, de una cuestión política, como con rara clarividencia han señalado algunos de nuestros críticos…
Fernando Savater es catedrático de Filosofía de la Universidad Complutense.
