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Para mis chorraditas

Marie-Jo y sus dos amores / Marie-Jo et ses deux amours (Robert Guédiguian, 2001)

La polémica está servida.
Ésta es la maravillosa película que vimos anoche. De las cinco personas que fuimos, sólo una apreció también el final. Pero, dejando aparte el final, es una maravillosa película. Romántica. Con un tratamiento del desnudo que pocas veces he visto yo en el cine. La historia: el AMOR. Pero el amor de Marie-Jo, la protagonista, por dos hombres. Amor total, pero, como dice la protagonista en un momento dado: «amar a un hombre te llena, amar a dos es el vacío…». Y, es algo que creo (y aquí es donde puede estar servida la polémica) que puede darse en la vida: sentir un amor cierto y total por dos personas. El problema es, igual que se plantea, ¿cómo compaginarlos?, ¿qué actitudes deben/pueden tener las otras dos personas?, ¿deben saberlo y aceptarlo?, ¿es mejor vivir en la mentira?.
Yo he conocido personas que dicen aceptar vivir en una relación libre, donde cada uno de los miembros pueda tener las “historias” (sexuales o emocionales) que quiera. ¿Pensáis que es factible?
SINOPSIS:
Los tres saben que no hay salida…
En el camino de los contrabandistas, durante una comida campestre, Marie-Jo apoya la hoja de un cuchillo sobre su muñeca. Ama profundamente a Daniel, su marido, y también ama a Marco, su amante.
Cuando Mari-Jo deja su hogar para vivir un tiempo con Marco, Daniel espera su regreso sin violencia, sólo con un dolor intenso que le impide respirar. Son dos amores imposibles. Sin embargo hay que seguir adelante.
La hoja de la navaja sobre su muñeca no es una solución. Las estaciones pasan, Daniel construye casas, Marco tripula barcos…
El sol nace y muere cada día y Marie-Jo tiene dos amores…
FICHA ARTISTICA
Marie-Jo ARIANE ASCARIDE
Daniel JEAN-PIERRE DARROUSSIN
Marco GÉRARD MEYLAN
Julie JULIE-MARIE PARMENTIER
Jean-Christophe ACQUES BOUDET
Sylvain YANN TREGOUËT
Señora Fauvelet FRÉDÉRIQUE BONNAL
FICHA TÉCNICA
Director ROBERT GUÉDIGUIAN
Guionista JEAN LOUIS MILESI Y ROBERT GUÉDIGUIAN
Fotografía RÉNATO BERTA
Sonido GÉRARD LAMPS
Montaje BERNARD SASIA
DATOS TÉCNICOS
Color: 35 mm
Nacionalidad: FRANCIA
Año de Producción: 2002
Duración: 124 minutos
Versión Original Francesa subtitulada en Castellano
Fecha de Estreno 28 de Marzo de 2003
ROBERT GUÉDIGUIAN… el director
¿Qué puedo decir que no haya dicho ya sobre mi trabajo?
Hice una película nueva con los mismos actores, los mismos técnicos, y una vez más en Marsella. He de insistir sobre el adjetivo nuevo porque los actores son los mismos y no son los mismos: vamos creciendo juntos. Los decorados, del mismo modo, se van transformando. Mi primera película transcurría en frente de un cementerio en plena actividad, mi séptima película grababa su demolición, mi undécima película muestra el pinar que recobra sus derechos allí donde estaba plantado.
Y además cambio de género. Dejo atrás los cuentos y las tragedias: he aquí una película romántica, lo que significa intimidad, ensoñación, exaltación, espiritualidad, aspiración al infinito, etc. Y todo esto enfrentado a la realidad. ¡Quien no haya conocido esos terribles momentos, no ha vivido!
A los 17 años leía a Marx durante el día, pero cada noche tenía en mi mesilla “Los sufrimientos del joven Werther”.
¿A qué se debe este giro hacia una historia más personal e intimista, tras haber abordado habitualmente problemáticas de tipo colectivo?
La verdad es que, de manera objetiva, se podría decir que no quedan grandes historias colectivas. No es algo que decida yo, sino que es realmente así. En ninguna parte, en ningún país se pude decir que haya, ahora mismo grandes historias colectivas. De manera que hay que preocuparse entonces de cómo la gente se implica en grandes proyectos personales, y desde este punto de vista pasar de la política de lo colectivo a la política de lo personal. Subjetivamente, esto responde también a una cuestión que me planteo yo frecuentemente y que se refiere al modo en que se puede hacer política cada día. Es decir, cómo mantener actitudes morales y éticas generosas en la vida privada de cada uno.
En este sentido sus personajes parecen un tanto desencantados con la forma en que logran trasladar sus ideales a la vida diaria…
No creo que sea desencanto, al menos, no en el sentido que se solía utilizar este término hace unos años. Todo el mundo busca y mientras está buscando no está desencantado. Está buscando nuevas formas de encantamiento, y por lo tanto está confiando en la posibilidad de que eso ocurra.
ARIANE ASCARIDE… la musa
Nació en Marsella en 1954. Después de estudiar Sociología en la Universidad de Aix en Provence, donde conoció al que iba a ser su marido, el director Robert Guédiguian, se instala en París para seguir estudios en el Conservatorio Nacional de Arte Dramático. Debuta en el teatro junto a su hermano Pierre Ascaride en “Aventure, spectacles a domicile”. Tras participar en distintas películas con pequeños papeles, encuentra su primer gran rol protagonista en “Dernier ètè”, de Guédiguian, primero de los diez films que han hecho juntos director y actriz.
En los años 80 y primeros 90, trabaja en exclusividad con su marido y se convierte en el rostro identificador de las propuestas combativas de cine de Guédiguian. Ambos alcanzaron el éxito internacional con “Marius y Jeannette”, su sexto trabajo en común, presentado en el Festival de Cannes y con el que ella ganó el Cesar a la Mejor Actriz en 1996. Por este trabajo fue Nominada al Cesar 2003 como Mejor Actriz .
En Marie-Jo y sus dos amores, Robert Guédiguian da un giro en la temática de sus películas, del compromiso social al intimismo romántico. ¿Qué diferencia hay entre ésta y sus interpretaciones anteriores?
Es difícil de explicar. La mayor diferencia es que he trabajado a partir de cosas que he tenido que ir a buscar muy lejos de mi forma de ser, como la aceptación de ser impúdica en el acto de mostrar mis sentimientos. Además, en esta película tuvimos que partir del principio de que había que ser extremadamente sinceros y sensibles. Y ese material lo tuve que extraer de una parte muy lejana a mí misma. Me ha supuesto trabajar como un funambulista para no caer en la caricatura ni en el dramatismo.
¿Por qué le ha llamado tanto la atención a cierto sector de público y prensa, a estas alturas de la vida, que usted y sus compañeros actúen desnudos en más de una escena?
Quizás porque los hombres que aparecen en la película no son personas de 20 años, sino gente de 40 que, además, ven sus cuerpos desnudos filmados sin ningún tipo de hipocresía. En ningún momento se utilizan estratagemas tales como cubrir con sábanas, etc. Esto ratifica que Robert provoca en la mirada del espectador la sensación de partir de la aceptación de que son gente que no tiene derecho a ser mirados.
¿El cine europeo debe reivindicarse como referente en busca del compromiso y los valores frente a la industria americana?
No sólo digo que pueda sino que debe convertirse en un referente, porque de ello depende su supervivencia. El cine europeo debe tomar conciencia de que se enfrenta a un peligro de desaparición, lo que supondría una catástrofe terrible. Tal vez sea utópica pero sigo pensando que la resistencia es posible y que todos podemos luchar contra el terrible imperialismo del cine americano.

Requiem por un coito : “Laissez-moi respirer”
Ya he explicado arriba cuánto me gustó esta película. Fue mi primera reseña matutina para haceros partícipes de mi emoción.
Ahora, después de seguir reflexionando sobre ella, os mando otra tanda de impresiones.
Marie Jo, conductora de ambulancias es compartida por dos hombres a los cuales ama con un amor profundo y sincero. La pareja que forma con Daniel (Jean-Pierre Darroussin, perfecto en su interpretación) es un modelo de equilibrio y, sin embargo, no puede vivir sin su amante (Gérard Meylan) con el que vive una pasión cada vez más devoradora y que la lleva a desertar del hogar conyugal… por un tiempo.
Guédiguian ha filmado las dudas de un personaje femenino indeciso, aprehendido en toda su complejidad y su misterio. La psicología de los personajes ha sido sacrificada en beneficio de la descripción de unos sentimientos tan intensos y violentos como controlados. La puesta en escena, elegante, sorprende por su delicadeza y pudor. Los fundidos encadenados se acumulan, de forma que los planos parecen resbalar unos sobre otros, igual que los días de Marie-Jo se superponen en su tranquila monotonía.
No obstante, Marie-Jo sufre. Observadora más que actriz de su propia vida; su dolor y su sentimiento de estar siempre incompleta, se manifiestan en su vida cotidiana.
El inicio de la película anuncia y prefigura el final trágico: Marie-Jo, haciendo caso omiso a las llamadas de su hija, se corta la muñeca, aunque a posteriori se defiende de la acusación de haber pensado en morir. Más tarde, la familia observa a una pareja que se pelea en el agua y está a punto de ahogarse, antes de reconciliarse en un abrazo apasionado. Marie-Jo es la imagen de esa pareja y lucha por mantener la cabeza fuera del agua, para, por fin, dejarse arrastrar…
El amor que une a Marie-Jo a sus dos hombres se rebela contra cualquier juicio. Esa es la fuerza y la belleza de esta película, lo que habría que retener, más allá de sus faltas.
Los personajes están caracterizados, incluídos en un contexto social, sabemos qué trabajo hacen, entramos en su cotidianeidad, conservan una personalidad sin convertirse, para nada, en símbolos. Marie-Jo, no es, en absoluto, una esposa insatisfecha que busca una transgresión, según cierto estereotipo del triángulo erótico, sino que es una mujer enamorada sinceramente de dos personas que afronta su dualidad interior con un sentimiento de culpa, dada la imposibilidad de vivir serenamente su escisión afectiva.
Por una vez no es el hombre el que debe elegir entre la tranquilidad de una familia y una pasión prohibida, sino una mujer que se completa a sí misma dividiéndose en dos y viviendo de forma absoluta y totalizante ambos amores. En la película se cambian los típicos “roles” y nos encontramos con hombres impacientes a la espera de una llamada, dados a las lágrimas… Pero el director se preocupa continuamente de no juzgar a sus personajes y algunas situaciones y diálogos parecen absurdos, dado que estamos habituados a pensar que las cosas siempre deben ir en una única dirección, única posible en un mundo todavía ligado a esquemas rígidos e indiscutibles.
Guédiguian, no obstante, no se muestra como abanderado en la causa de la “pareja abierta”. Lo que ocurre en la película, solo concierne a Marie-Jo y quienes la rodean, con lo que los espectadores nos vemos llamados simplemente a ser testigos de un amor inusual. En resumen, se trata de una historia problemática, contada con sensibilidad e inteligencia.

Jueves, 28 junio 2007 - Posted by | Cine

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