BelaTarrkovsKieslowsKiorastaMilosForMankiewicz

Para mis chorraditas

Todo o nada / All or nothing (Mike Leigh, 2002)

Fiel a sí mismo, una vez más, Mike Leigh muestra la vida cotidiana de gente modesta en los suburbios londinenses. Vidas ordinarias para mostrar el calor humano que trasciende la desgracia. Un universo concentrado en un barrio modesto, vecinos, amigos alcohólicos, madres solteras, jovenes violentos y “lolitas” desocupadas.

A primera vista, esta galería de personajes podría rozar la caricatura. Sin embargo, Leigh dibuja estos retratos con finura, con pequeños trazos: Lo que no se dice y las expresiones de los actores construyen la profundidad de los personajes. Recibimos una lección de existencialismo y una filosofía de vida, con un equilibrio sutil e inteligente, y cierta dosis de humor y de lágrimas. Presión permanente donde los momentos altos suceden a los bajos, o se confunden, que se parece (¿porqué no reconocerlo?) tremendamente a la vida.

En medio de tanta miseria hay adultos que ya no saben soñar, que se deslizan, sin ruído desde su vida fracasada hacia una muerte fatal. Adolescentes que se desesperan más aun al no querer seguir ese modelo pero que ven sus deseos como algo inalcanzable. Entre estos dos mundos, una serie de relaciones conflictivas entre personas que han olvidado cómo comunicarse. De hecho, el lenguaje es interesante: Cada palabra malsonante está fuera de lugar y sólo sirve para expresar un odio a sí mismo que se lanza al otro. El personaje de Phil nunca está seguro de las palabras que usa en cuanto son algo complicadas. Esto explica las relaciones verbales como “servicios mínimos” y la dificultad para expresar los propios sentimientos. Es un mundo triste, sin esperanza, sin fe, socialmente precario, un callejón sin salida que desgasta a los personajes a los que Leigh empuja a situaciones extremas para obligarlos a reaccionar.

En Todo o Nada no hay sitio para la rebelión, la violencia y el cinismo se convierte en callejones sin salida. Para escapar al gris día a día sólo hay dos soluciones:

  • La imaginación: Se destila durante toda la película; son los libros qe devora Rachel durante toda la noche, los paseos hasta el mar de Phil entre dos carreras de taxi, las veladas de Penny en el karaoke, el fútbol y las horas ante la TV de Rory. Mientras se pueda soñar, se podrá amar.
  • El Amor: Renace tras un drama.Durante un día extraño, los que consiguen salir a flote, disfrutarán de un rayo de lucidez. El cineasta maneja entonces el calor y el frío, la ligereza y el drama, con una pasajera francesa un poco cargante y un chico al borde de la muerte. Con ello consigue entregarnos la última parte de la película, con mucho, para mi gusto, la más hermosa, aunque ralentice el conjunto. Rebusca en lo más profundo de la conciencia de los personajes para encontrar la solución que consiga mantenerlos vivos: el amor – el único absoluto accesible a todos, el único lazo que nos permite hacer frente a nuestra inutilidad, cruzar la insoportable cotidianidad. Gracias a su sensibilidad y a la enorme credibilidad de los personajes, Leigh, en una escena crucial, transmite una fuerza liberadora que termina en una dulce y benéfica intimidad.

Ese amor va a conseguir unir a la comunidad mediante la solidaridad, a la familia por la necesidad y a la pareja gracias a la complicidad; este amor será el secreto mejor guardado de la película. Iluminará lo que, al principio, parecía ser el pasillo de la muerte. La cura está cerca: ha resultado ser un gran día.

La narración es lenta… La desgracia chorrea por todas partes. Sin embargo, consigue abrirnos pequeñas ventanas a la esperanza: un poco de amor y de emoción entre las miserias de la vida.

____________________

De Eustache:

Estupenda crítica la de Ayla, que ha atrapado la esencia de una película sobre el lento proceso de demolición y de desgaste que son algunas vidas que nos grunen desde los subsuelos del estado del Bienestar.

Sólo un pequeño desacuerdo. La imaginación no es lo que buscan ni la hija con sus libros, ni las madres con el Karaoke, ni el obeso hijo con la televisión. Buscan un refugio, una forma estúpida o sublime de seguir adelante, una excusa para sobrevivir. Sus jaulas (en el caso de los niños sus deformes cuerpos y de las madres el entorno que han creado) necesitan encajarlas en algún sitio donde estén a salvo de las insalvables exigencias de una sociedad ebria de belleza y de impostura.

Salvando este pequeño desacuerdo una magnífica crítica de una inmensa película.

Jueves, 28 junio 2007 - Posted by | Cine

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: