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Para mis chorraditas

ASOMBROSA PREGUNTA

TEORÍA DE UPyD: ASOMBROSA PREGUNTA

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José Lázaro, profesor de Humanidades Médicas en la Universidad Autónoma de Madrid y compilador del libro colectivo de Savater, Díez, Vargas Llosa, Pombo, Boadella y Martínez Gorriarán Política razonable (Madrid, Editorial Triacastela, 2008).

9 de abril de 2008
Hay ocasiones en que los supuestos implícitos en determinadas preguntas son mucho más interesantes que la pregunta misma. Entrevista matinal a Rosa Díez en TVE: una periodista de demostrada competencia (Anabel Díez, de El País) le señala el carácter insólito, escandaloso incluso, de una propuesta planteada por UPyD: devolver al gobierno estatal las competencias sobre educación no universitaria transferidas a las comunidades autónomas en las últimas décadas. Lo impresionante es la objeción que plantea la periodista: tal propuesta no va a ser muy bien recibida por PSOE y PP, ya que actualmente muchas de esas competencias están en manos de los dirigentes locales de esos mismos partidos. Ninguno de los presentes manifiesta sorpresa alguna ante semejante argumento y Rosa Díez procede a responder educadamente.

Detengámonos un momento en el sentido de la pregunta: a la periodista le parece insólita la propuesta de UPyD porque hace ya años que las competencias educativas (con sus correspondientes partidas presupuestarias) fueron transferidas a las franquicias que los dos viejos partidos mayoritarios tienen en las distintas comunidades y, como todos sabemos desde pequeñitos, “Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita”.
Lo inconcebible es que semejante razonamiento se pueda plantear en un debate público (retransmitido por televisión) sin que nadie se lleve las manos a la cabeza. La propuesta de UPyD es insólita porque no se les puede quitar a los franquiciados de cada autonomía la parte del pastel que se les ha repartido. Punto.
¿Tiene esto algo que ver con la calidad de la enseñanza que reciben actualmente los niños y adolescentes españoles? ¿A alguien le preocupa ese pequeño detalle? ¿Hay forma de evaluar los resultados del nuestro atomizado sistema educativo?

Cualquier profesor universitario tiene datos abundantes para ofrecer una respuesta a estas preguntas. Veámos tres escenas recientes.

1. Examen de febrero. Repartidas las preguntas, los alumnos (pertenecientes a una Facultad en la que la nota de entrada exigida es notable alto) se miran unos a otros desconcertados. Cuando se les pregunta por la razón de su desconcierto explican que en una de las preguntas hay una palabra rara cuyo significado desconocen: “refutar”. Antes de que el atónito profesor logre recuperar el habla, un alumno aventajado que ha oído campanas decide que es la ocasión de lucirse: “¿Es lo mismo que confirmar?”

2. La misma situación, un año antes. La expresión incomprensible es en este caso “Altos hornos”. ¿Altos hornos? ¿Pero es que los hornos tienen estatura?

3. La tercera escena es difícilmente verosímil, pero les juro por Nietzsche que es cierta. Tutoría. Una alumna se queja de que las clases no se entienden porque el profesor alude a cosas que ellos nunca han estudiado y no saben los son. ¿Qué cosas? Pues la Edad Media, el Renacimiento, el Imperio Romano…

Los responsable del desastre que padecemos no son sólo los consejeros nacionalistas dedicados a adoctrinar a las crías de sus respectivas patrias en el dulce arte de la contemplación del propio ombligo. También han contribuido las nefastas reformas y contrarreformas de los sucesivos “pedagogos” que parieron las logses, lopegs, loces y demás ocurrencias. Los pedagogos, ya se sabe: años de reflexión y estudio para acabar proponiendo que el viejo “recreo” pase a denominarse “segmento de ocio”.

Los protagonistas de las tres escenas relatadas habían llegado a la universidad tras haber concluido su escolarización en castellano. Algunos de sus compañeros, que procedían de lugares en los que la enseñanza media se imparte en gallego, francés, inglés o euskera, tenían problemas mucho más graves para poder seguir el curso. Pero lo importante es que lo que se da no se quita. Es escandaloso que se plantee la posibilidad de retirar competencias educativas a quien las ha gestionado desde hace treinta años, incluidos los padres de las logses. ¡Un respeto a la propiedad privada!

Miércoles, 9 abril 2008 - Posted by | Sociedad

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